La fluidez, la velocidad y el tiempo para pensar

En el mundo se generan millones de noticias a diario, y es normal, en el mundo pasan miles de cosas por minuto. Solo una pequeña cantidad de esas noticias llegan a nosotros y por canales cada vez más ágiles y diversos. Me siento feliz de poder acceder al conocimiento con un click, pero me siento también perpleja, como si tuviese que forzar a mi cerebro a entrar en función de ralentización para asimilar los acontecimientos a la velocidad que ocurren.

La Modernidad Líquida, dice Zygmunt Bauman, es una figura del cambio y la transitoriedad: “los sólidos conservan su forma y persisten en el tiempo: duran, mientras que los líquidos son informes y se transforman constantemente: fluyen”.

Me desplazo por el mundo en espacios a través de la pantalla y ayudada por los ojos de otros. Vivo entre la dicotomía de la fluidez de la información y la necesidad de solidez y asimilación. Siento como si a nuestro pensamiento (el mío al menos) le costara llegar al ‘límite’.

Cuando la distancia recorrida en una unidad de tiempo pasó a depender de la tecnología, de los medios de transporte artificiales existentes, los límites heredados de la velocidad de movimiento pudieron transgredirse. Sólo el cielo (o, como se reveló más tarde, la velocidad de la luz) empezó a ser el límite, y la modernidad fue un esfuerzo constante, imparable y acelerado por alcanzarlo. (Bauman, 2004:08)

Sigo procesando noticias, editoriales, sentencias, manifiestos, absurdos y sus reacciones, militancias, primaveras entre piedras y nuevos aprendizajes

Quiero introducir aquí un par de páginas que me ayudan con aquello de tomarme un tiempo para pensar:

 

Decálogo de asperezas

Desempolvando archivos en la memoria virtual, encontré un conjunto de textos muy curioso: el decálogo de asperezas.

Fue un experimento creativo que Daniel López definió así: 

Textos con rabia y catárquicos que dialogan con fotografia guarra random.

Un decálogo viceral y necesario para pensar en el dia que no fue. txt.andyt _ visual.denial.cc

decalogo de asperezas

 

 

Cómo pasar de Facebook a la imprenta

Absenta poetas

Artículo tomado del Diario el Montañés

Cómo pasar de Facebook a la imprenta

08.04.11 – 00:14 –

 

Si hay un licor maldito y literario a pares iguales, ése es sin duda la absenta. Sin él es difícil explicar la bohemia del París decimonónico, y la perdición de algunos prometedores jóvenes que abandonaron el buen camino para lanzarse por las pendiente de la depravación y la poesía. Proscrita en 1915 por sus efectos alucinógenos -se decía que provocaba ‘delirios’-, tuvo celebérrimos adeptos, como Vincent Van Gogh quien, según cuenta la leyenda, perdió la razón a causa de su afición a este líquido verde, que hizo furor entre los románticos y se consumía con gran ceremonia, con una cucharita y una cazoleta especialmente diseñada para tal fin, tras rebajarla con agua y añadir azúcar para mitigar el intenso sabor del ajenjo.

 

Absenta Poetas
Desde 2004, Absenta es también un colectivo de poetas de Cantabria empeñado en reivindicar una concepción abierta de la literatura, de lenguaje explícito y formas sencillas. Su culto por el malditismo, encarnado en autores como Norman Mailer, Rimbaud, Baudelaire o Burroughs les llevó a emprender una aventura de clara vocación contracultural, como es la fundación de un grupo poético y la publicación de una revista.En sus filas cuentan con escritores como Javier Perales, Alen Kerish, Mikel Lado, Juanjo Galíndez, Raúl Ruiz Gómez, Marianela Ferrero y Gimena Angériz.
En estos años, han organizado diversos actos poéticos, en los que la música juega también un papel importante, y su actividad editorial se ha extendido a otros medios, con la edición de libros de poesía y el mantenimiento de una página en Facebook y de un blog que, en sintonía con su evocación bohemia, han llamado Licor prohibido. La ambientación gráfica tampoco podía resultar más atinada: una botella de absenta, un vaso lleno y un mechero zippo. La bitácora está disponible en Blogger desde 2009.
Novedosa selección
En unos días se presentará en Santander el último número de la revista Absenta. Para esta octava entrega (primavera 2011), los responsables del colectivo decidieron optar un singular sistema de selección de contenidos: un concurso en las redes sociales, donde todo el proceso fuera abierto al público y lo más transparente posible.
A través de sus página de Facebook, el 22 de enero se abrió el plazo para participar en este singular casting, con el mecanismo más sencillo posible: los participantes publicar sus versos en el muro de Absenta Poetas hasta el 6 de marzo, cuando el consejo editorial de la revista recogería en una carpeta todas las propuestas y seleccionaría a seis autores para publicar en el próximo número. Todo ello abierto a comentarios, además, y accesible a cualquier visitante, hasta el punto de que, a aquellos que enviaron mensajes privados con sus textos se les respondió invitándoles a compartirlos en el muro.
Respuesta
Poco podían esperar desde Absenta Poetas una respuesta tan masiva: en apenas seis semanas se publicaron más de doscientos poemas, una cifra sorprendente para un premio que no contaba con dotación económica, ni promoción publicitaria.
Tanto, que incluso se llegaron a publicar poemas en catalán, en portugués, del brasileño Alexandre Brito, y hasta en caracteres cirílicos, a cargo de un grupo de ciberamigos rusos, en torno a la figura del poeta Aleksandar Devetak.
Balance positivo
Tras el concurso, el resultado no puede ser más positivo: los amigos de Absenta poetas han aumentado en más de un cincuenta por ciento, y ya superan los tres mil trescientos. Las visitas de su blog se han duplicado y, además, han descubierto con sorpresa que, una vez cerrado el plazo, los autores no dejaron de publicar versos, ni los visitantes de acudir puntualmente a leer las novedades, por lo que su muro de Facebook se ha convertido en un punto de encuentro, una especie de dazibao donde conocer nuevas propuestas poéticas a diario.
Sin embargo, los más satisfechos serán los seis escritores escogidos para participar en la revista. Son tres españoles y tres hispanoamericanos, todos muy activos en la red y que, con mayor o menor fortuna, tratan de compatibilizar sus trabajos en blogs y webs con la publicación en medios tradicionales, en papel.
Almudena Aibar Hidalgo
La barcelonesa Almudena Aibar mantiene una intensa actividad en la red, especialmente centrada en la promoción de su primer libro, que se presentará este mes. Se trata de un poemario titulado ‘El manuscrito de la rosa y su perfume’.
Alrededor de esta obra giran el blog homónimo que ha abierto en Blogger y una cuenta de Facebook con el mismo nombre. Además, a través de su Twitter aporta regularmente nuevos detalles sobre el libro y las noticias que genera. Mención aparte merece la editorial donde Aibar publicará su obra, LapizCero Ediciones. Su responsable, Xavier de Tusalle, la define como una «cooperativa cultural asimétrica», en un largo artículo de presentación publicado en su propia página web en el que repasa las dificultades del escritor novel para acceder al mercado editorial y expone varios casos de autores que autoeditaron sus primeras obras y más tarde alcanzaron el éxito literario o, según asegura el texto, «están incluidos en los planes de estudio del Ministerio de Cultura» [sic].
Andrea Torres Armas
La eisoptrofobia, además de un nombre de complicada pronunciada, es la patología del que tiene aversión por los espejos, o miedo a verse reflejado en ellos. Y también es el nombre con el que la ecuatoriana Andrea Torres registró su bitácora en WordPress, aunque luego decidiera titularla ‘Transtorno bipolar’.
Hasta 2008 mantuvo este blog en que alternaba poemas propios y relatos breves con citas de otros autores admirados, reflexiones personales y diverso material bloguero.
Carlos Urquiaga
Carlos J. Urquiaga se define en su perfil de Facebook como “creyente escéptico”. Allí también publica poemas y textos breves, aunque su fuerte es la literatura epistolar, como demuestra en sus blogs Cartas encontradas en una maleta y La armonica de Dylan. Una tercera bitácora la dedica a citas clásicas apócrifas: Ensiámedes de Teknas. Entre las tres lleva publicadas unas cien entradas en el último año. También es muy activo en Letras Kiltras, dentro de la red social Ning.
Ramón Gross
«Nací en Santo Domingo el 31 de octubre de 1961. Desde hace muchos anos vivo en Nueva York. Poeta de la generación del 80». Así de escuetamente se define este escritor con dominio propio -ramongross.com-, que también mantiene una bitácora en Blogger, Poemas con verdadera poesía -poemasbuenos.blogspot.com-en la que selecciona textos de otros autores.
Nicolás Corraliza
Seguir el rastro por internet de este autor residente en Cáceres no resulta demasiado complicado, pues ha publicado poemas en multitud de espacios web, como el Taller de Poesía VersOados, Centropoetico.com o el certamen de microrelatos de El Mundo.
Madrileño del setenta, mantiene un activo blog, ‘El rincón de Nico’, donde publica poemas y otros textos. En su perfil de Facebook se puede seguir su actividad, además de algunos curiosos datos personales, como su afición colchonera.
Beatriz Valerio
Para la última seleccionada en el concurso, colaborar con una revista literaria no es una novedad: ya ha publicado en más de una veintena, como la española Avión de Papel o los Cahiérs de Poesie, de Luxemburgo. La escritora argentina, cuyo nombre real es Angélica Beatriz Martínez, puede presumir de contar con su propia entrada en la Wikipedia desde agosto de 2008. Nacida en 1964, es profesora de francés en enseñanza secundaria y pertenece a varias asociaciones de escritores a escala nacional e internacional.
Ha publicado varios libros de poesía, y cuenta con diversos premios literarios, además de participar en varias antologías.
Cuenta con su propia página web, beatrizvalerio.com.ar, desde la que gratuitamente se pueden descargar en versión digital casi todos su libros. De entre ellos, llama la atención su Manual de Reiki, una psicoterapia alternativa que la autora investigó durante dos años.

 

 

Eisoptrofobia

[…] vi interminables ojos inmediatos escrutándose en mí como en un espejo, vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó […] vi la circulación de mi propia sangre, vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte, vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, y sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo.  (Jorge Luis Borges, 1949)

Eisoptrofobia o Catoptrofobia: Se define como un anormal e injustificado miedo a los espejos, o a verse reflejado en uno de ellos. Este irracional miedo puede estar relacionados con supersticiones: romper un espejo traerá mala suerte o mirarse en uno podría ponerte en contacto con un mundo sobrenatural dentro del espejo.
Los espejos y otras superficies reflectantes hace tiempo están asociados con lo extraño o lo bizarro. Las personas que sufren de catoptrofobia, por ejemplo,  evitan pasar por delante de los espejos o mirarse a sí mismos en ellos, temen mirar a los ojos en los espejos grandes, especialmente los de cuerpo entero o espejos mayores. Aún se está investigando si el miedo es a los espejos en sí o bien a la imagen de la persona fóbica al reflejarse en ellos.

 

Escher

 

 

Retransmitiendo desde Quito city

Muchos de los que yo conozco se saltan los prólogos así que mejor es omitirlos.  Empecemos de una vez, presento el motivo de la reaparición en escena pública: Laberinto publicado en la revista Absenta Poetas

 

Laberinto

  Andrea Torres Armas

La cintura descifrando el laberinto

 cazando lunas cono ovejas

la mano en su cuello

la cama alborotada

el humo

las señales

las clepsidras

un latido

su rostro en el espejo.

 

Te morderán los ojos niña,

perderás un dedo:

las tinieblas y la vida cuestan caro…

 

Más valdría abrir los ojos a un sueño sosegado

las fieras acechan, niña

el viento de la noche está agotado

y no habrán más ecuaciones

ni jazz-band

ni minotauro.

 

Descifra en su cintura el laberinto

verás como el hilo te ha dejado sin héroe

sin mito

sin noche rabiosa de amor desenfrenado

el minotauro ha muerto

y Teseo vuelto niño

ha caído en tu regazo. 

       

Cartel-absenta-8111

Bienvenidos 

delirios

Tinta.

Chorreaba tinta.  Una delgada línea  se  deslizaba por entre las comisuras de sus  labios.  Esta, como tantas otras veces,  a sus pies se formaba un charco de color violeta inconfundible. Él la recordaba por las marcas que dejaba sobre sus sábanas y por su olor.  De vez en cuando el viento le hablaba de ella, pero esta noche no había nada.  Miraba hacia el horizonte pensando en que las montañas se dibujaban como en el esfumato renacentista, pero faltaba ella y su grave figura desvaneciéndose entre las sombras. Sus labios alguna vez le habían hablado de Ítaca, de magas, de ferrocarriles.  Su boca dibujaba en el aire caminos hacia ningún lugar; le ofrecía a diario el infierno con todas sus llamas y cada uno de los elixires que manaran de su cuerpo.  Tantas noches había sido su morada, ella le contenía entre sus muslos mientras el resto de criaturas de la noche aguardaban una señal para levantar el vuelo hasta que llegue el día y esconderse. 

-¿Quién lo habrá encendido?, pídele por favor que apague el sol-. 

Las sombras dibujadas en el piso indican que ella está por partir.  Su aroma impregna las cortinas y por la ventana se resbala la primera gota que como tinta indeleble ha resultado de la unión de ambos cuerpos.

 Admira ella un cuerpo ahora laxo, de respiración pausada que irradiaba la luz del ocaso; encendida, abrasadora ahora, desfalleciente luego.  -¡Oh Ángel Caído, dentro de tu cuerpo se halla la esencia de la magia.  Por tus poros y tu boca han penetrado las tintas con que se escriben cada una de las letras del Caos.  Nunca más pequeño mío.  Nunca más!-.  

En la mesa de la esquina el humo se eleva hasta llegar a una ventolera por la que se desvanece.  Las risas de las mujeres le aturden, tantos cuerpos contorsionándose en ese mínimo espacio le asfixian.  Se levanta, deja el vaso con los restos de lo que fueran dos hielos y piensa en que hoy más que nunca tiene que escapar.  ¿Quién carajos le mandó a ser ilusionista? Si fuese una simple puta o una sombra estaría mejor. Cierra los puños apretándolos fuertemente y se va.  Un rastro como de mercurio se escurre por el piso. 

Caballero,  ¿me podría dar fuego?  -abre los ojos con el sobresalto de quien sale de un trance-. Había pasado tiempo recordándola, repasando sus formas en el espacio vacío, había logrado hacer al menos un palíndromo con su nombre y al fin estaba ahí, sonriéndole, atrayendo todo su cuerpo hacia ella, sus ojos castaños parecían tener la misma iridiscencia que tiene la flama.  Parada frente a él simulaba un espejismo, sus labios simplemente le invitaban a beber su tinta y respirar el delicado aroma que dejaba para asegurar que no era un fantasma.Una vez más él estaba dentro de ella.

Chorreaba tinta, un delicado hilo de ella escapaba detrás de sus cabellos bañándole el brazo.  En realidad era hermosa.  Había esperado por ella varios años.  La besó en la frente, giró sobre su costado y se durmió.A la mañana siguiente sólo encontró las sábanas mojadas y un papel en blanco.

¿A qué deshoras se le había ocurrido ser escritor?

Andrea Torres Armas